viernes 27 de junio de 2008

CAMBIOS...

Después de tanto tiempo sin pasar por aquí y de tantas firmas y premios recibidos ya era hora de que me dignará a dar señales de vida y de que diera las gracias a todos como es debido, además de entregar los premios y contaros un poco del porque de mi ausencia…

En este tiempo que llevo perdida han pasado muchas cosas… me fui de vacaciones, pasé unos días de maravilla, como hacía tiempo que no pasaba, me reencontré con una persona muy especial y con viejas y viejos amigos… en fin muchas cosas… Y quizás lo más importante que pasó fue la decisión que decidí tomar para mi vida…

Hay cosas de las que somos conscientes desde hace mucho tiempo, pero simplemente nos negamos a verlas… Yo soy de las que durante un tiempo quiso volver la vista a un lado y negarme a ver lo que de verdad me ocurría… necesitaba un cambio!!... Pero no hablo de un cambio de color de pelo o un nuevo corte, jeje… hablo de un cambio de verdad… de los que suponen un antes y un después en tu vida… Y así lo he hecho…

Para los que no lo supierais he vivido desde siempre en Huelva, mi ciudad natal, a la que adoro y quiero muchísimo… a ella y a sus playas que son las mías… Y ahora desde no hace ni un mes ya no vivo allí… Desplegué las alas… las abrí… y emprendí el vuelo hacía otro lugar… Ese lugar está en Barcelona… Y quizás muchos penséis que hay que estar loca para dejar Andalucía para venirse a Cataluña… y quizás sí, o no… eso sólo lo dirá el tiempo…

Lo cierto es que mis opciones laborales en Huelva son tan escasas como nulas… eso unido a mi necesidad de cambio me han llevado a tomar esta decisión… A pesar de que dejo allí a familiares, amigos, una vida y mis playas… estoy ilusionada con el cambio… me apetece vivir esto, aprovechar las oportunidades que tengo delante y vivir…

Todo lo que tengo en Huelva espero que siga estando allí… mi familia estará, mis playas por lógica también, jejeje… y de mis amigos espero y deseo que me guarden siempre el pedacito de corazón que yo les guardo a ellos… supongo que si los cuidas bien, aún en la distancia, los amigos de verdad saben estar junto a ti siempre…

En fin, que no quiero ponerme demasiado ñoña (que pensar en la familia me hace acordarme aún más del enanillo de casi 11 años que está en Huelva y que es el único que de verdad me roba el corazón y me hace pensar si no me estaré equivocando… mi hermano, mi enano… ainssss)…

No creé este blog con la intención de que fuera mi diario ni nada por el estilo… en realidad lo cree sólo para subir historias de mucho en mucho cuando la inspiración me lo permitiera… pero hoy no se porque tenía la necesidad de contaros todo esto… que se yo, los cambios me han puesto aún más blanda de lo que soy… jeje… y ya es decir…

Como diría un viejo amigo de muchos… familiares y amigos mi nueva vida acaba de comenzar… pero es una nueva vida en la que todos tenéis un hueco porque lo bueno de etapas anteriores es lo que siempre se guarda y se cuida…

Aún tengo pendiente la entrega de mis premios… que aunque algo tarde los entregaré… espero hacerlo en un rato o en los próximos días…

Un abrazo fuerte a todos y sobre todo mil gracias por no dejar de pasar a pesar de mi ausencia… y deseadme muchas suerte!!!!... si me va mal o bien o si es o no la decisión correcta sólo el tiempo me lo dirá...

PILU... PILUCHI...

sábado 10 de mayo de 2008

RECUERDOS...

Pasó así sin más… casualmente, que es como suelen pasar las cosas que nos mueven algo por dentro…

Miraba un video en Internet… de uno paso a otro, de ese al siguiente… fue enlazándolos y sin saber como llego a ese video, a esa canción… y el pasado volvió de un plumazo… tantos años en una canción, en una melodía…

De nuevo escuchaba su sonrisa… y jamás será capaz explicar lo que producía su risa, lo que hoy sigue produciéndole recordarla, escucharla aunque sólo sea en su recuerdo… De nuevo veía su cara, sus ojos, y le escuchaba llamarla a gritos como siempre, como si fuera la primera vez que la veía en su vida, poniendo ilusión en cada una de las sílabas de su nombre… nombre con el que él la llamaba…

Aquella pequeña foto que una tarde de verano él le regaló de nuevo estaba entre las manos de ella… Cuantas veces había mirado esa foto, cuantas noches la venció el sueño con ella cerca… Y hacía tiempo que no la miraba porque la embargaba el miedo de no reconocerlo… Muchos años han pasado ya, demasiados, y cada día que pasa tiene más miedo de olvidar sus rasgos… de intentar recordarle y no verle… de mirar esa pequeña foto y no encontrar aquello que siempre lo hizo especial…

Y anoche, al escuchar de nuevo esa canción casi sin darse cuenta la foto estaba de nuevo en sus manos… y las lágrimas bañaban sus mejillas porque le miraba de nuevo… porque lo escuchaba de nuevo llamarla… porque tantas conversaciones perdidas en un tiempo pasado se agolpaban juntas en su memoria…

Anoche le recordó como hacía tiempo que no le recordaba… y le echó de menos tanto como aquel día que se fue… anoche volvió a dolerle no poder perder los dedos en su pelo mientras le escuchaba hablar en aquel banco que fue testigo de tantas noches… no bajar las escaleras de su casa y encontrarle sentado en el portal esperándola… Anoche de nuevo le perdió…

Pero anoche también le tuvo de nuevo… y lloró mucho al poder verle tan nítidamente en su memoria… pero sonreía a la vez que lloraba… Porque sintió el dolor de haberle perdido para siempre de nuevo… pero también descubrió que siempre estará con ella… Que los años pasarán, pero su recuerdo seguirá vivo… que la memoria no siempre es un pez, y el siempre nadará en su recuerdo… Que la suerte de verdad fue haberle conocido…

PILU... PILUCHI...



lunes 14 de abril de 2008

PREMIO CALIDEZ...


Premio calidez... se concedé a aquella persona que con sus palabras te hace sentir cosas, te emociona... Y aún sin palabras, emocionada y muy ilusionada sobre todo, tengo que agradecer a Lunazul que me haya concedido el premio... No tengo claro si lo merezco o no, s ólo se que me hizo muchísima ilusión... entre otras cosas porque me sigue sorprendiendo (y espero que siempre lo haga) que alguien pueda emocionarse con algo que yo escriba, que me diga que le gusta o que le llega dentro... Sólo puedo decir gracias... millones de gracias para ella y para todos los que pasais por aquí y firmais y a los que no firmais también por visitarme igualmente...
La persona que me concedió el premio, como ya dije antes, es Lunazul y su blog es "A contraluz" y este es su link.. http://lunazul7.blogspot.com/ ... no dejéis de pasar por él... merece muchísimo la pena...
Y ahora antes de enumerar mis premiados, os cito las reglas de este premio:- Publicar la concesión del premio, citando y enlazando el blog que lo ha otorgado.

- Citar las reglas del premio.

- Otorgar el premio a otros cinco blogs.

Para ser muy sincera es muy complicado esto de dar un premio, sobre todo porque paso por bastantes blog en los que la calidez, el talento, la emoción y otras tantas cosas están presentes en cada palabra, pero como debían de ser sólo cinco los premiados, pido disculpas a los que dejé fuera, y estos son mis premiados:
  • "Rodolfo Serrano", de Rodolfo Serrano, http://rodolfoserrano.blogspot.com/ Un lugar necesario, un lugar por el que pasar siempre para encontrar las palabras que te hacen de nuevo creer que otro mundo es posible...

  • "Reflexiones en voz baja", de Rop, http://reflexvoz.blogspot.com/ Y por suerte esas reflexiones no se quedan en voz baja... por suerte para los que pasamos por allí las reflexiones son en voz alta... Hace poco que descubrí su rinconcito... pero me enganche a él...

  • "A veces yo... en vuelo pausado", de Cecis Funámbula, http://vuelopausado.blogspot.com/ con ella me atrapó su sinceridad, su ternura y su dulzura en cada cosa que escribe... siempres esperas algo nuevo escrito por ella porque sabe describir sentimientos, en realidad comunes en todos, a la perfección...

  • "A contraluz", de Palmira Cerillos "Lunazul", http://lunazul7.blogspot.com/ Y quizás este mal que de el premio a la persona que me lo entregó a mi... pero si tengo que premiar la calidez me resultaría imposible no nombrarla a ella... es la sensibilidad, el sentimiento, la dulzura, la pasión, el amor, la entrega en cada cosa que escribe... gracias nenita...

Enhorabuena a todos, a los premiados y a los que no... aquí aparecen sólo cinco, pero encuentro esa calidez en muchos mas rinconcitos de por aquí...
Un abrazo para todos...
  • Por cierto... hoy es el día de la República... y aunque me siento republicana cada día, no quiero dejar que se vaya el día sin decir... "Salud y República"...

miércoles 2 de abril de 2008

EL NÁUFRAGO DE LOS SUEÑOS Y LA REINA DE CORAZONES...

Un día cualquiera; sin saber como, podríamos llamarlo azar o destino, la encontró.

Era uno de esos días, de esos días que no tienen nada de especial, de los que no recordarás por nada, de esos que pasarían a formar parte de las zonas más recónditas de la materia gris; pero de los que al final pasan a las primeras páginas de la historia de tu vida.

El protagonista de esta historia, el maestro, pensaba que su vida estaba resuelta, tranquila, sin más olas que las que producía una buena noche de tequila y limón, acompañado de alguna princesa de algún lejano castillo de arena...

Entonces digamos que por azar, apareció ella, como en la película, arrasando, digamos que como un tsunami que derrumba los castillos de la orilla, las sombrillas que protegen del sol, que asola todo lo que encuentra en su camino. El caballero, pensándola como una princesa más en su corte, se atrevió a jugar. Era un juego que conocía bien, él había creado las reglas, pero se olvido de algo.

Se preparó y formó sólo para ser el vencedor. Pero estaba tan preocupado de sacar un master en conquista y formación sexual, que olvidó matricularse en derrota y educación sentimental; no estaba preparado para saber como rozar su cuerpo sin provocar rozaduras en su alma.

Él creía ser dueño de todo solo porque en el sexo era un maestro; solía decirse, “... tanto el amor como el sexo, no necesitan de héroes dispuestos a morir, sino de entusiastas capaces de vivir sin más reto que mantenerse a flote y no naufragar...”. Su juego empezaba a dar los primeros frutos, iba ganando la partida, pero en uno de sus movimientos cometió un error, dejó su corazón al descubierto, y ella, siempre tan atenta entró. Y así fue como el maestro, dejó de serlo y se convirtió en el Naufrago de los Sueños y la princesa, esa débil princesa, se convirtió en la Reina de Corazones.

El naufrago de los sueños, se encontraba cada vez más a la deriva, cada vez era mayor el pánico que tenía para navegar, para nadar, se conformaba con llegar al puerto al que se le había asignado arribar. Sólo a veces se ponía el disfraz de marinero intrépido y exploraba nuevos puertos, surcaba océanos embravecidos, buscando a la Reina de corazones que le había hecho tropezar y le había robado el timón de su barco. A veces en las noches en las que se dejaba ahogar en algún vaso, era capaz de mostrar el desencanto e inconformismo con el papel que le había tocado vivir, donde se esperaba mucho de él, donde no sabía bien como encajar, y donde tantas veces no encontró fuerzas para decir no. En esas noches de naufragios en los océanos de los vasos, aparecía el marinero rudo, fuerte, con sentimientos, el que no tenía miedo de enfrentarse a ese mar embravecido, a esas olas gigantes, a esas fieras marinas, con el objetivo de llegar a ese puerto perdido y encontrar en el a la Reina de Corazones para que le acompañara en su huída.

Y la encontró, surcó los mares buscando la alta torre en la que ella lo esperaba, y la encontró. Y al tenerle cerca le susurro al oído como tantas otras veces, Naufrago de los Sueños, recuerda; “...Eres un nostálgico. Héroes dispuestos a morir por amor....Nadie muere por amor y los héroes ya no existen. Tanto el amor, como el sexo, necesitan valientes dispuestos a vivir nadando, necesitan Náufragos, como tú, que busquen a su Reina de Corazones para mantenerse a flote”

Así fue como ella hizo de su cuerpo altar donde él naufragaba cada noche. Y convertida ya en ladrona de sus sueños, sólo en las noches que el náufrago sucumbió a sus encantos, durmió y descansó. Pero, cuando la reina se ausentaba y no le protegía, volvía a dejar tras ella noches en vela desiertas de sueños. Soñaba despierto con apacibles noches de descansos y sueños, y añoraba en su cama a su reina de corazones, la dueña de las cicatrices que le roban la calma.

Recordando aquel día cualquiera, en el que sin saber como, podríamos llamarlo azar o destino, la encontró; recordando aquel día en el que aún creía en las princesas de castillos de arena y recordando aquellos tiempos en los que aún el Naufrago era maestro, se descubre al mirarse, marcado por la huellas de la musa que no creyó ser nunca dueña de nada y que en realidad era la Reina de Corazones. Ahora vive con las cicatrices que inevitablemente dejan los arañazos en el alma y a la espera de las noches en las que ella decida volver, para así el Naufrago de los Sueños ser capaz de reconciliarse con sus sueños.



PILU... PILUCHI...


* Esto es algo que escribí hace algo de tiempo ya, en realidad lo escribí con ayuda, no todo el mérito (si es que puede tener mérito) no es sólo mio. Y no se porque me apeteció subirlo hoy... supongo que cuando pasa el tiempo y las heridas dejan de doler y de sangrar ya no duele poder recordar cosas del pasado... y ahora que esta historia dejó de dolerme puedo recordarla...

Nunca me han gustado los reyes ni reinas... pero una vez en mi vida hice la excepción de ser la reina del corazón de alguien... quizás sea la única monarquía que pueda aceptar... no le hace daño a nadie...

Besos y abrazos para todos... espero que disculpeis mis ausencias... el trabajo, los estudios y la salud me lo han impedido... intentaré no asusentarme demasiado... pero tengo que dar las gracias a todos los que pasais aún cuando estoy desaparecida... Muchos abrazos de verdad...

miércoles 30 de enero de 2008

SUBIENDO Y BAJANDO…

Siempre se me dio bien observar, y ahora observo desde aquí abajo la escalera, la observo una y otra vez y no me decido a subirla. Y es absurdo porque se lo que encontraré arriba. Sé que tus brazos me esperan, sé que tu piel ansia que suba a rescatarla de la soledad y el frío, casi puedo olerte desde aquí abajo.

Son apenas diez o doce escalones los que me separan de la torre del castillo donde el príncipe del cuento que todas hemos ansiado siendo niñas me espera. Sólo tengo que subir el primer escalón y ya no podré parar, estaré irremediablemente en el camino hacia tus labios, hacía tus besos, tus caricias y esa forma de mirarme cuando llega la mañana y despiertas a mi lado.

Pero observo la escalera y pienso en esos diez o doce escalones, tan poca cosa, tan insignificantes que son ahora, y pienso en lo difícil que será volver a bajarla. Hace días que tengo la certeza de que te irás, tengo la certeza de que vas a irte para siempre. No a comprar el pan el que me prepararás las tostadas con las que amanezco cuando duermes aquí. Bajarás cada uno de esos diez o doce peldaños, no sé porque no los conté aún, y nunca más los subirás. Los cuentos de príncipes y princesas no existen ya, quizás nunca lo hicieron, eso es algo que aprendí hace mucho. Y aunque tú ahora seas el príncipe de mis sueños, sé que el sueño acabará, que tus labios se irán contigo y todas las caricias con las que he descansado cada noche desaparecerán de mis sábanas para no volver dejando paso sólo a las huellas de tu amor sobre mi piel, tu olor sobre mi almohada y dejando cicatrices que ya no sabré como curar.

Y será entonces cuando quede sola en lo alto de la torre en la que ahora tú te encuentras esperándome. Será entonces cuando observe los mismos escalones desde arriba y tendré que bajarlos uno a uno y dejando en cada borde un poco de la tristeza que arrastrarán mis zapatos. ¿Entiendes ahora porque estoy aquí abajo pensando tanto en la escalera? Tengo terror a subir los peldaños que me pueden hacer bajar a los infiernos. Hay cosas que siempre he pensando que no están hechas para mi, de ahí mi certeza de que vas a irte.

Y aquí estoy perdida una vez más y sin saber que hacer. Perdida en el abismo de mis dudas y mis miedos, mis certezas y el futuro. ¿Pero sabes qué? Lo decidí, acabo de levantar el primer pie, mi pie derecho ya se posa en el escalón, y ya te dije que si empezaba no podría parar. Quizás esta escalera que hoy observo y subo, en un futuro tenga que bajarla sola y con el corazón hecho pedazos y guardado en una cajita de la que lo sacaré algún día de nuevo para recomponerlo pegando cada trozo, pero con la cabeza bien alta porque la cobardía nunca ha sido mi bandera. ¿Pero quien tiene una bola de cristal que lo ve todo? El riesgo es vivir, ¿y si me equivoco y sale bien? ¿y si mis certezas no son más que fantasmas? Espérame pequeño que sólo quedan un par de escalones.


PILU... PILUCHI...

* Hace días escribí esto para un jueguecillo que propuso una amiga en su blog... teníamos que escribir dos historias inspiradas en una foto de unas escaleras... la subida y la bajada... al final yo hice las dos cosas en la misma historia... Hoy me apetecía subirla a mi blog... espero que a ella no le importe...

sábado 26 de enero de 2008

EL MIEDO

Me pareció extraño ver un hombre corriendo bajo aquella lluvia, pero no era la primera vez que veía a ese mismo hombre. Cada noche cuando estallaba la gran tormenta y el agua caía sin piedad, él salía a la calle, se sentaba en un banco frente al estanque del parque y dejaba que el agua le cubriera cada centímetro de piel, de ropa. Anoche decidí bajar y sentarme a su lado.

Me miró, me sonrío dulcemente y sólo me pregunto una cosa, ¿tú también crees que el agua te limpiará los miedos?

Y quizás el agua sí que limpie los miedos… o quizás no lo haga… Aquel hombre aún sigue sentándose en el banco cada noche de lluvia, no ha faltado a una sola de las tormentas… quizás tenga demasiados miedos y por eso vuelve y no deja de volver… Y yo poseedora de tantos he pensado que igual que baje aquella noche podría sentarme a su lado en cada una de sus visitas lluviosas… aunque padeciendo de amigdalitis desde la infancia puede que empaparme de agua cada noche no sea demasiada buena idea… y después de mucho pensarlo mientras observaba desde la ventana a aquel extraño del banco, he llegado a una conclusión, o quizás a otro interrogante… ¿el miedo siempre es malo?

Puede que el miedo también sea necesario… Al mirarme al espejo, ese que me devuelve un reflejo que raras veces me gusta, comprendí también que el miedo es parte de la vida… es un fiel compañero… Comprendí que lo difícil es mostrarle la línea que no puede pasar, hacerle comprender que es un compañero de viajes, pero no es el guía… Supongo que sin él el amor no colmaría tanto… supongo que sin miedo todo sería más fácil… pero también he de suponer que con su desaparición tantas cosas perderían valor…

Cuando consigo hacerle ver que su sitio esta a mi lado y no delante de mí… es entonces cuando mis alas vuelven a abrirse con el mismo esplendor de siempre… brillan tan rojas como siempre en el horizonte… es entonces cuando levanto los pies del suelo, levanto la mirada y el hormigueo en la tripa aparece… es entonces cuando vuelvo a sentirme viva… y vuelvo a dormir en nubes de algodón… y siento de nuevo que el sol me ciega con tanta luz… con esa misma luz que desprenden mis labios…



PILU... PILUCHI...

jueves 24 de enero de 2008

ME GUSTAN LOS DÍAS DE LLUVIA...

Me gustan los días de lluvia… caminar bajo el agua empapándome el pelo, la ropa, la cara, las manos, las pestañas, los pies… caminar bajo la lluvia pensando que al llegar a casa estarás allí esperándome y que al verme entrar completamente mojada correrás a la puerta a desnudarme… a quitarme cada prenda con esa dulzura tan tuya… pensar en como secaras cada gota de agua de mi cuerpo con la toalla frotándome para hacerme entrar en calor… en tus brazos rodeándome para que el frío desaparezca…

Pensar en tu bata, esa que me pones cuando sabes que tengo frío y me empeño en decir que no lo tengo y en como me obligas a ponérmela a pesar de mis negativas… si supieras lo que me gusta oler a ti cuando estoy dentro de ella… es como tenerte pegado a la piel todo el rato…

Y verte hacer la cena mientras estoy tumbada en el sofá… envuelta en tu bata… y mirar tu cara cuando asomas la cabeza por la puerta de la cocina, como para comprobar que sigo allí, que estoy bien, que sonrío y que no me fui… y me sacas la lengua… y como no sonreír cuando veo esos ojos al mirarme??... podría parar el mundo en ese instante… en realidad lo pararía en millones de instantes…

Ya seca… con el pelo alborotado de haberlo dejado secar con la toalla que me diste al entrar, y sin espuma, porque siempre dices que no me hace falta, que estoy igual de guapa sin ella… me siento en la mesa a cenar… y abres una de las botellas de lambrusco que compramos ayer juntos… y sacas esas copas con las que el vino sabe diferente… y encendemos otra vela… que la luz de las velas siempre es más íntima… y niño… que rica te sale la pasta… te dije que cada vez cocinas mejor??... y como no sonreír si te tengo ahí delante… y como no hacerlo si eres mi cura…

Tumbarnos juntos en el sofá después de cenar… taparnos con la manta… poner la calefacción… y apurar la última copa de vino en tus labios… y perderme en ellos… y dejar que mi cuerpo busque el calor en el tuyo… ronronear con cada caricia… con Sabina sonado de fondo… y dormirme en tus brazos…

Me gustan los días de lluvia porque siempre imagino que estarás esperándome cuando llegue a casa…


PILU... PILUCHI...

miércoles 23 de enero de 2008

MARIPOSAS

Cada noche antes de dormir él le contaba historias de mariposas…

La primera historia que le contó fue la de las mariposas que vio volar alrededor de los rizos dorados de ella cuando subía por la calle el día que se conocieron… le relataba como mariposas blancas y brillantes le acariciaban el pelo aquel día y como gracias a ellas supo que sólo ella podía ser la mujer de su vida… sólo alguien rodeada de mariposas podía robarle el corazón… y ella era la dueña de todas…

Le hablaba a menudo de las mariposas que brillaban en sus ojos cuando el se acercó y le dijo que no podía dejarla marchar si antes no le aceptaba un café para poder observar mas de cerca las mariposas que la acompañaban… y de como se volvieron rojas todas esas mariposas mientras ella agachaba la cabeza y aceptaba sin saber muy bien porque…

Su vestido de mariposas… ese que llevaba puesto en su primera cena… las mariposas mas bellas y las mas puras que había visto jamás se posaban en cada pliegue de aquel vestido… él siempre describía cada una de esas mariposas porque se las llevo con él a la cama aquella noche y desde entonces no las deja marchar…

Le contaba de todas las mariposas de colores que se instalaron en su casa cuando decidieron vivir juntos… de como volaban a cada paso que ella daba… porque ella y nadie mas que ella sabía dar el aura perfecta a cada una de sus alas…

Le describía como las mariposas se apoderaban de su estomago cada vez que escuchaba la llave y la oía entrar en casa… de como seguían en él cuando la escuchaba entrar por el pasillo… y de como estallaban en un vuelo sin final cuando por fin la veía y ella se acercaba a besarle en los labios…

Cada noche él le regalaba una de esas historias de mariposas… se las susurraba al oído en el silencio de la noche mientras la abrazaba y le decía que las mariposas que guardaban su cama escuchaban tan atentas como ella…

Desde aquel día que estrenaron el ático en el que ahora viven, todas las noches las pasaron juntos… ni una sola ella dejó de escuchar esas historias antes de dormir… ni una sola… pero una noche el no pudo dormir en casa… problemas familiares le alejaron por esa noche de ese ático situado junto a las estrellas en el que vivían… y ella acostumbrada a las mariposas estaba segura de que todas se habían ido con él y que esa noche sin ellas no sería capaz de dormir…

Y llego la noche… y ella decidida a pasarla despierta esperando la mañana que le trajera de nuevo las mariposas de la mano de él… se dirigió a la cama… apagó la luz… se tumbó… cerró los ojos y abrazó la almohada… y al hacerlo la encontró… debajo de la almohada él había dejado una mariposa… la cogió entre sus manos… y abrió los ojos para verla y justo en ese momento la vio… puedo ver la mariposa de la almohada y todas las que el había pegado en las paredes y en el techo para que iluminaran la habitación… todo estaba lleno de miles de mariposas fluorescentes que lo iluminaban todo… y ella supo que esa noche igual que todas las demás, las mariposas la ayudarían a dormir… supo que él también dormía esa noche con ella…



PILU... PILUCHI...